En cualquier momento difícil... los diferentes tipos de autoestima, marcan la diferencia. Una autoestima alta, nos ayuda a solucionar la situación y a disminuir el dolor, una autoestima baja, aumenta nuestros problemas y el sufrimiento.¡Fortalece tu autoestima y vive mejor, la fuerza está en ti! ¡Desarróllala! "Desear que fueras otra persona, es desperdiciar la persona que tú eres". (Anónimo).
¡Cuidado! Una epidemia se está expandiendo con increíble
rapidez por todo el mundo.
La OMPF (Organización Mundial de Personas Felices) ha
confirmado que esta epidemia contaminará a billones de personas durante los
próximos 10 años.
Te enviamos este mensaje porque muy probablemente sus
síntomas ya se están manifestando en ti, y creemos necesario ponerte al tanto
de su naturaleza:
Por favor compruébalos:
1. Tendencia a dejarse llevar por la intuición y por lo que
verdaderamente se quiere, en vez de actuar motivado por la presión de los
miedos del pasado, o por ideas limitantes acerca de sí mism@.
2. Total desinterés en juzgar a otr@s o juzgarse a sí mism@
de cualquier manera que genere conflicto o separación.
3. Completa aceptación de los demás y renuncia definitiva a
tratar de cambiar a otr@s.
4. Un deseo intenso de cambiar para mejorar cada día en
todos los sentidos.
5. Ataques, repetidos y totalmente sorpresivos, de risa,
combinados con una extraña y permanente sensación de gratitud y armonía para
con todos los cercanos.
6. Incontrolable tendencia a sentirse de nuevo como un
niño, juguetón, abierto y des complicado.
7. Tendencia a ser soñador, a ilusionarse sin razón y con
entusiasmo.
8. Pérdida repentina de la arrogancia y mala memoria en el
sector cerebral en el que los resentimientos y el dolor son almacenados.
Si quieres seguir viviendo asustado, bajo un sentimiento
perpetuo de crisis, de conflicto o conformismo, evita a toda costa contacto con
las personas que presentan estos síntomas.
Si ya padeces algunos de los síntomas, lamentamos
informarte que son irreversibles y que nunca podrás recobrarte plenamente.
Advierte a tus cercanos para que se mantengan lejos de
sitios altamente contagiosos tales como esta página.
Las precauciones que te recomendamos son las siguientes:
- Lee todas las noticias sensacionalistas que puedas.
- Habla constantemente de las cosas terribles que van a
pasar y exagera lo más que puedas.
- Concéntrate en los problemas, en lo desagradable, en las
enfermedades y en la muerte; conviértete en un especialista en dolor.
- No permitas que tu estado de salud se libre de flagelos
tales como dolores de espalda, problemas digestivos, dolores de cabeza, alta o
baja tensión, y un alto nivel de azúcar en la sangre.
- Quéjate todo el tiempo y no reconozcas nada positivo.
Recordatorio: Una vacuna de positivismo siempre es
importante para mantenerse saludable.
P.D.: Sólo por hoy elige pensamientos y emociones
positivas. Notarás la diferencia.
Escuchamos todo el tiempo hablar de las casualidades, pero... ¿existe la casualidad?
Realmente no, nada sucede porque sí... la verdad es que la casualidad no existe.
Todo es "causal", nada es "casual".
Todo lo que llega a nuestras vidas, cada situación por la que pasamos,
es por algún motivo.
Las "cuatro leyes de la
espiritualidad" que hablan justamente sobre esto.
La primera dice "La persona que llega es la persona correcta", es decir
que nadie llega a nuestras vidas por casualidad, todas las personas que
nos rodean, que interactúan con nosotros, están allí por algo, para
hacernos aprender y avanzar en cada situación.
La segunda ley dice "lo que sucede es la única cosa que podía haber
sucedido". Absolutamente nada de lo que nos sucede en
nuestras vidas podría haber sido de otra manera. Ni siquiera el detalle
más insignificante. No existe el: "si hubiera hecho tal cosa...hubiera
sucedido tal otra...". No. Lo que pasó fue lo único que pudo haber
pasado, y tuvo que haber sido así para que aprendamos esa lección y
sigamos adelante. Todas y cada una de las situaciones que nos suceden en
nuestras vidas son perfectas, aunque nuestra mente y nuestro ego se
resistan y no quieran aceptarlo.
La tercera dice: "En cualquier momento que comience es el momento
correcto". Todo comienza en el momento indicado, ni antes, ni después.
Cuando estamos preparados para que algo nuevo empiece en nuestras vidas,
es allí cuando comenzará.
Y la cuarta y última: "Cuando algo termina, termina".Simplemente así.
Si algo terminó en nuestras vidas, es para nuestra evolución, por lo
tanto es mejor dejarlo, seguir adelante y avanzar ya enriquecidos con
esa experiencia.
* Que yo me permita mirar, escuchar, y
soñar más. Hablar menos. Llorar menos.
* Ver en los ojos de quienes me miran,
la admiración que me tienen... y no la envidia que prepotentemente yo pienso
que sienten.
*Escuchar con mis oídos atentos y mi
boca estática, las palabras que se hacen gestos, y los gestos que se hacen
palabras.
*Permitir siempre escuchar aquello que
yo no tengo permitido escuchar.
*Saber realizar los sueños que nacen en
mí y por mí, y que conmigo mueren, por no saber yo que son sueños.
*Entonces, que yo pueda vivir los sueños
posibles y los imposibles; aquellos que mueren y resucitan a cada nuevo fruto,
a cada nueva flor, a cada nuevo calor, a cada nuevo rocío, a cada nuevo día.
*Que pueda yo soñar el aire, soñar el
mar, Soñar el Amar.
*Que me permita yo el silencio de las
formas, de los movimientos, de lo imposible, de la inmensidad de toda
profundidad.
*Que pueda yo substituir mis palabras
por el toque, Por el sentir, Por el comprender, Por el secreto de las cosas más
raras,
*Por la oración mental, -aquella que el
alma crea y que sólo ella escucha y sólo ella responde-
*Que sepa yo dimensionar el calor,
experimentar la forma, vislumbrar las curvas, diseñar las rectas, y aprender el
sabor de la exuberancia que se muestra en las pequeñas manifestaciones de la
vida.
*Que sepa yo reproducir en el alma, la
imagen que entra por mis ojos haciéndome parte suprema de la naturaleza,
creándome y recreándome a cada instante.
*Que yo pueda llorar menos de tristeza y
más de alegrías.
*Que mi llanto no sea en vano, Que en
vano no sean mis dudas.
*Que sepa yo perder mis caminos, pero
que sepa recuperar mis destinos con dignidad.
*Que no tenga yo miedo de nada,
principalmente de mí mismo: ... ¡Que no tenga yo miedo de mis miedos!
*Que me quede dormido cada vez que vaya
a derramar lágrimas inútiles, y que despierte con el corazón lleno de
esperanzas.
*Que haga yo de mí, un hombre sereno
dentro de mi propia turbulencia.
*Sabio dentro de mis límites pequeños e
inexactos.
*Humilde delante de mis grandezas gafas
e ingenuas; que yo me dé cuenta cuán pequeñas son mis grandezas, y cuán valiosa
es mi pequeñez.
*Que me yo permita ser madre, ser padre,
y, si fuere necesario, ser huérfano.
*Permítame yo enseñar lo poco que sé y
aprender lo mucho que no sé.
*Traducir lo que los maestros enseñaron
y comprender la alegría con que los simples traducen sus experiencias;
*Respetar incondicionalmente el ser; el
Ser por sí solo, por más nada que pueda tener más allá de su esencia.
*Auxiliar la soledad de quien llegó,
rendirme al motivo de quien partió, y aceptar la alegría de quien quedó.
*Que pueda yo amar y ser amado.
Que pueda yo amar, aún sin ser amado.
*Hacer gentilezas cuando recibo
cariños; hacer cariños aunque no reciba gentilezas.
*Que yo jamás quede solo, aún cuando yo
me quiera solo.